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Carta número 32 de la Superiora general – visitas canónicas

noviembre 27, 2023

En su carta número 32, Graciela también nos habla de sus últimas visitas canónicas y nos adelanta su próximo viaje.

A últimos de julio aterrizó en Vietnam acompañada de la consejera Sônia Regina, conociendo por primera vez este país donde estamos presente como Congregación desde el año de 2012.

Vietnam fue mucha novedad y sorpresa para Sônia Regina Rosa, que me acompañó, y para mí. Un pueblo que acoge desde que llegamos al aeropuerto. Una realidad congregacional muy joven: tenemos dos casas, una con aspirantes y otra con sólo junioras. Las hermanas más jóvenes expresan sueños, ilusiones, deseos de saber del resto de la Congregación, de mayor pertenencia y de expandirse. Fue de gran riqueza conocerlas y escucharlas. Actualmente son nueve junioras, dos aspirantes y dos perpetuas.

Después de la visita han comenzado una nueva fundación en otra ciudad, cerca de la capital del país. La Superiora, H. Inés Ma, irá a ella con sólo dos junioras, cuando se encuentre en Vietnam.

En cuanto al país, se puede percibir a un pueblo al que le ha tocado sufrir muchas guerras. Es muy reciente la unión de Vietnam del Norte y del Sur y se pueden ver los efectos que tiene en la población aún hoy. Un pueblo que puede expresar su fe y en el que conviven diferentes religiones sin mayor dificultad.

Del 2 al 17 de agosto, Graciela realizó la segunda parte de la visita a Filipinas.

Me acompañó María Teresa Pinto. Como en otras ocasiones, visité nuestras casas, obras y presencias apostólicas en las islas de Cebú y Mindanao. Previamente, la enfermería de Tahanan, en Manila. Es muy interesante ver cómo estas hermanas viven el universalismo social y geográfico en el mismo país. Me ha dado mucho gusto ver la presencia de los laicos y con qué ilusión y entusiasmo viven el carisma de nuestra Fundadora y la misión. Disfrutamos en Cebú y en Davao, con las hermanas y en las obras educativas. Allí coincidió la celebración del día de la M. Cándida.

Me emocionó hasta las lágrimas cuando en El Salvador pude escuchar a las mujeres, madres de familia, visitar sus casas, que ahora tienen porque fueron construidas con el empeño de algunas Hijas de Jesús. Las anteriores eran de tanta precariedad que no permitían una vida digna y las lluvias y otros fenómenos atmosféricos eran una constante amenaza. La creatividad de nuestras hermanas las animó a buscar dineros en organizaciones no gubernamentales para poder construir otras nuevas. Se beneficiaron treinta y seis familias. Para mí, fue tanta la emoción de ver cómo ha sido cuidada la dignidad de la persona y cómo lo experimentan ellas ahora que juntas construimos aquella expresión: “Tears of suffer are now tears of joy” (Lágrimas de sufrimientos son ahora lágrimas de alegría). Bendito sea Dios por tanto.

En la enfermería de Filipinas aprendí mucho. No pensé que podía escuchar de una de las hermanas que “tenemos tantas cosas para hacer que no nos alcanza el día…”. La formación, la vivencia de la liturgia, las clases de gimnasia, el cuidado de las que están en la cama, el hacer cosas para los demás, como trabajos para los hospitales, la acogida a personas que las visitan, hacen de su vida una formación permanente y que estén abiertas a las necesidades de otros. Para mí fue un verdadero aprendizaje para nuestra vida. ¡Gracias, queridas hermanas de Tahanan!

Para acabar el año, Graciela viajará en diciembre a Brasil con las Consejeras Sônia Regina Rosa, Thelma Barbarona y María Teresa Pinto. Allí tendrán un encuentro con los gobiernos provinciales de América Latina y Brasil-Caribe, en la Casa Santísima Trinidad, los días 4 al 9 de diciembre.

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