Una casa y obra significativa en Bucaramanga, bajo la protección de la Virgen de la Asunción

 Casi todo, suele comenzar a la luz de sueños de personas o de grupos que miran más allá de sus propios horizontes en busca del bien para otras personas y que, incluso ni alcanzan a imaginar lo que esas obras pueden llegar a ser porque es el Espíritu de Dios el que se encarga de hacer crecer toda semilla, y de engendrar el fruto a dar; contando, por supuesto, con los instrumentos humanos que pone de por medio. Con sus aciertos y desaciertos.

Esta pasada fiesta de la Virgen de la Asunción, 15 de agosto, fue muy significativa para esta casa de Encuentros Villasunción por la que han pasado varios Padres Jesuitas, desde su fundación como el P. Antonio Upegui hasta el actual director, nuestro buen amigo y hermano. el P. Julio Jiménez Dorado s.j.

Tuve la suerte de conocer, vivir y participar de buena parte de la trayectoria histórica, como santandereana e Hija de Jesús.

Recuerdo perfectamente al P. Upegui, cuando tenía unos 10 años con su fino porte y talento paisa, acercándose a las familias bumanguesas, a los comerciantes de la ciudad para saber cómo estaban e invitarlos a participar de esta hermosa acción social, donando el costo de una habitación terrenos donados a la Compañía de Jesús, en el año de 1959, por la señora Elvira Mantilla de Mantilla, quien soñaba fuera para bien de Iglesia, como lo es hoy.

 

En ese momento, quedaba en las afueras de la ciudad. Hoy, está totalmente inmersa en ella, aunque en sitio tranquilo. Poco a poco, el P. Upegui fue recogiendo dineros y estimulando la participación de colaboradores con la placa que aparecería de su nombre familiar, en cada lugar de la casa, como lo fue hasta hace pocos años. Nos dice la historia que casi 25 años duró la construcción de los dos módulos, uno algo mejor para que cubriera gastos del otro, con el objetivo de que las personas que no pudieran pagar la totalidad de los costos tuvieran acceso a los E.E. y a las actividades que ofrecería la casa.

 Mi familia siguió con cariño el crecimiento de la obra y, de hecho, mi padre q.e.p.d. desde que se abrió la tanda para caballeros, en Semana Santa, fue asiduo ejercitante hasta el año de 1979, cuando ya sus últimos E.E. fueron asumir la enfermedad que lo llevara al encuentro con el Padre.

Cuando este año vino para asumir la casa el P. Julio Jiménez s.j. excelente pastoralista en el campo de los E.E. le fue informado por su amigo en el Señor y compañero de comunidad, el P. Muñoz s.j. que el 15 se cumplía ese 65 aniversario del verdadero inicio de la casa, como fue la bendición de los terrenos bajo la advocación de la Asunción

Así que, me pidió si conocía algunos datos de personas vinculadas con la casa, teniendo ese día una bellísima celebración, tanto partiendo el pan de la cena del Señor, presidida por el Señor Arzobispo, Ismael Rueda y concelebrada por varios Jesuitas y seguidamente el compartir fraternal la mesa, animada por un bello saxo y en la que estuvieron presentes entre otras varias personas, una sobrina nieta de la Familia donante del terreno, una sobrina directa del P. Upegui religiosa Betlemita, Religiosas fundadas por una tía del P. Upegui y otras personas significativas que también tuvieron que ver con los inicios de nuestro querido Reina de la Paz.

Teresa Ramírez, FI

 

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