Durante los días 21 al 26 de octubre, Graciela Francovig, superiora general, acompañada de la consejera general, Rosa Espinosa, luego de la visita a Bangladesh, ha realizado la visita a los Noviciados de las provincias de Indico Pacífico y Asia Oriental ubicados en Quezon City, Filipinas.
¿Qué es una visita canónica?
La visita canónica, según nuestras Constituciones, es un medio fundamental para vivir la comunión, el discernimiento y el gobierno de la Congregación en la persona de la superiora general. Es una oportunidad para experimentar la universalidad de la Congregación y sentir que somos un cuerpo en misión, formamos parte de una comunidad que es universal, expresada en lenguas y modos diversos.
Realizar la visita canónica en el Noviciado es un buen medio para acompañar a estas jóvenes que desean ser Hijas de Jesús. Un tiempo dedicado a conocer y dejar crecer en cada una los rasgos propios de una Hija de Jesús. La vocación es un don recibido, pero también es la vida de cada joven que se deja transformar por esa llamada personal a seguir a Jesús pobre y humilde. Seguirlo para que su modo tome forma en cada una desde lo que cada una es.
Santa Cándida es para las Hijas de Jesús la primera maestra que nos enseña en qué consiste ser y vivir como Hija de Jesús. La vivencia más profunda es tener ante los ojos a Dios como Padre, es decir, confiar en Él siempre, vivir en disponibilidad para cumplir su voluntad y buscándole y sirviéndole en todos los acontecimientos de nuestra vida.
Encuentros comunitarios
La superiora general ha constatado cómo el estilo de vida que tienen las novicias y las postulantes les ayuda a crecer en la vocación a la que se sienten llamadas y desean responder con generosidad y responsabilidad. Su acogida sencilla y alegre expresa el sentirse parte de la Congregación. El diálogo personal con cada una de estas 12 jóvenes le ha ayudado a conocerlas mejor y palpar la obra que Dios va haciendo en cada una. El encuentro comunitario ha sido un espacio para ahondar juntars en lo que implica cuidar la vocación a la que somos llamadas.
Hay otros encuentros que también son una parte importante en las visitas, son los encuentros formales, como la reunión comunitaria, los espacios de oración y eucaristía e, informales, como las comidas, los diálogos que ayudan a conocer mejor el origen de estas jóvenes: Bangladesh, Indonesia, Vietnam y China-Taiwán. Su expresión a través de la comida, la música y la danza nos han hecho disfrutar y valorar su empeño por acercarnos lo valioso de su cultura.
Una comida compartida, el domingo 25, con todas las Hijas de Jesús de Metro Manila ha sido una ocasión para acoger y agradecer esta visita de Graciela. Ha tenido también un momento lúdico en el que todas las Hijas de Jesús han creado un ambiente de familia, alegre y lleno de humor a través de canciones teatralizadas, títeres, baile y una representación de teatro.
Muchos motivos para agradecer
Tenemos muchos motivos para agradecer a Dios tantos detalles de unión, comunión y fraternidad que se expresan en la acogida, el interés, el deseo de compartir lo mejor y ponen de manifiesto ese vínculo profundo de sentirnos hijas de un Dios que nos ofrece oportunidades para hacernos hermanas.


Puedes ver todas las fotos en el álbum Flickr de Hijas de Jesús.




