Como Iglesia Católica celebramos el Jubileo de los Migrantes los días 4 y 5 de octubre de 2025 en Roma. Este evento está diseñado para que los fieles experimentemos de manera especial la misericordia de Dios. Durante estas jornadas, se busca destacar la presencia de los migrantes como portadores de resiliencia y esperanza para nuestra Iglesia. En un mundo donde a menudo son menospreciados, los cristianos estamos invitados a celebrar su valiosa contribución a la sociedad y la esperanza que traen a las comunidades que los acogen. Este Jubileo es una oportunidad para que, como católicos, nos involucremos en actos de misericordia en nuestra vida cotidiana.
Hijas de Jesús y migrantes
Como Hijas de Jesús, nos unimos a este Jubileo, reconociendo el rostro de Cristo en nuestros hermanos y hermanas migrantes, y renovando nuestro compromiso de acoger, proteger, promover, integrar . De manera especial, queremos visibilizar tantas comunidades de Hijas de Jesús en todo el mundo que están comprometidas en diversas labores apostólicas con migrantes y refugiados:
- En la Provincia de España-Italia, muchas hermanas colaboran en Cáritas parroquial en la acogida y reparto de alimentos a migrantes (Cataluña, Burgos, Elche, Madrid, -Orcasur y Berrospe-) y en el arciprestazgo (Burgos). En Elche, se participa también en la asociación Elche Acoge. De un modo especial, algunas hermanas colaboran en clases de español para migrantes en Almería, Cataluña, Madrid (Usera) y Sevilla. Además, en Roquetas de Mar (Almería), a través de la asociación intercultural de mujeres Nakani, impulsan programas de acompañamiento tanto a mujeres y hombres que viven en pisos que gestiona la asociación y talleres de costura. En Granada, se colabora con la asociación INLAYAPAS, proyecto intercongregacional de acogida, inserción laboral y acompañamiento al migrante a través de talleres y clases de inglés. En Madrid, algunas hermanas son voluntarias en la asociación Puente de Esperanza realizando diversos servicios en ella.
- En la Provincia de Brasil-Caribe, la comunidad de la Casa “María de la Lucha” en Santo Domingo se dedica a la pastoral de migrantes.
- En la Provincia Índico-Pacífico, nuestras comunidades en Japón colaboran activamente en la pastoral con inmigrantes brasileños, latinoamericanos y de otras nacionalidades en las diócesis de Tokio y Yokohama.
- En la Provincia de Asia Oriental, las hermanas en Mae Hong Son (Tailandia) trabajan directamente con el Jesuit Refugee Service (JRS), coordinando el acompañamiento pastoral a refugiados en los campamentos.




Proyectos de FASFI
Por otra parte la Fundación Ayuda Solidaria Hijas de Jesús (FASFI) promueve y apoya diferente proyectos, entre los que podemos destacar en especial las iniciativa con migrantes, algunos proyectos del 2025 son:
- Caminamos juntos (Almería). Que tiene como objetivo: “Acoger, orientar, formar y contribuir a la inserción de inmigrantes en riesgo de exclusión social en Almería, a través de la escucha activa, el acogimiento temporal y actividades que favorezcan su inclusión plena en la sociedad. En colaboración con la asociación Nakani”
- Comunicación e integración (Lleida) Colaborar en la formación y aprendizaje de la lengua española y catalana de la comunidad inmigrante, para lograr una comunicación efectiva e integración sociocultural y laboral adecuada.
- Formación integral a familias y migrantes (Venezuela) Apoyar a la Asociación Civil Familia Madre Cándida Venezuela para brindar servicios de salud y atención médica de calidad a poblaciones vulnerables, especialmente a las familias Wayuu y colombo-venezolanas. Insertar al sistema educativo a niños, adolescentes, jóvenes, universitarios y adultos y fomentar el liderazgo femenino y juvenil.



La movilidad humana en la determinación
Este compromiso con los migrantes brota directamente de nuestra identidad. La determinación de la Congregación General XIX nos recuerda que, desde la conciencia de nuestra filiación, nos sentimos llamadas a participar activamente en redes de cuidado. Es esta experiencia de sabernos hijas la que nos impulsa a unirnos a quienes trabajan por los más desfavorecidos, especialmente por aquellos que se ven obligados a dejar sus lugares de origen: migrantes, refugiados y desplazados. Su situación nos interpela profundamente y nos mueve a buscar formas concretas de solidaridad y apoyo, reconociendo en cada uno a un hermano.
Este Jubileo nos interpela
Considerando que el Jubileo nos invita a ver a los migrantes como «portadores de esperanza», ¿de qué manera las personas migrantes que he conocido o de las que he oído hablar han sido un signo de resiliencia y esperanza para mí o para mi comunidad?
Desde mi propia experiencia de filiación, ¿cómo puedo responder al llamado de tejer «redes de cuidado» y buscar formas concretas de solidaridad con los migrantes y refugiados en mi entorno más cercano?



