En esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, las Hijas de Jesús nos unimos al sentir de la Iglesia universal para celebrar el regalo de la llamada. Como nos recuerda el Papa León XIV en su mensaje para este año, la vocación no es un proyecto humano, sino un encuentro transformador con el Amor que nos precede y nos lanza a la misión.
En sus palabras para esta jornada, el Papa nos recuerda que la vocación es ante todo un: “descubrimiento del don gratuito de Dios que florece en lo profundo del corazón de cada uno de nosotros” . Y añade también una clave fundamental para comprenderla: “nunca es una imposición… sino un proyecto de amor y de felicidad” .
Estas palabras resuenan con fuerza al contemplar la vida de Antoñita, nuestra joven beata. En ella vemos cómo ese don fue acogido con sencillez y confianza, convirtiéndose en una vida plenamente entregada.
El sueño de Dios: Nuestra meta común
En la Determinación de la CGXIX (N. 25) se nos invita a alentar la pastoral vocacional. Nuestro compromiso es ayudar a cada joven a clarificar ese sueño que Dios tiene para su vida, con la convicción de que ese sueño puede realizarse plenamente siendo Hija de Jesús.
Bajo el amparo de Antoñita: Compañera en el camino
La vitalidad de nuestro carisma se refleja en el rostro de aquellas que han dicho «sí» y hoy transitan sus primeras etapas en la Congregación. En este camino, no van solas. Cuentan con la intercesión de la Beata María Antonia Bandrés (Antoñita), patrona de las Hijas de Jesús en formación inicial.
Antoñita, con su juventud entregada y su alegría profunda, nos enseña que la vocación es un abandono confiado en las manos del Padre. Su vida es un recordatorio de que la santidad es posible desde la sencillez y el compromiso diario con el Reino.
Hoy, 27 de abril, en su fiesta de “paso al Padre”, ponemos bajo su protección especial a nuestras hermanas en formación inicial:

Un espacio para la oración
Te invitamos a unirte a nuestra oración. Haz una pausa, silencia el corazón y pide al Dueño de la mies que siga suscitando corazones generosos.
Queremos invitarte especialmente a rezar:
- Por quienes están en proceso de discernimiento
- Por las jóvenes en formación inicial
- Por nuevas vocaciones que se atrevan a responder con generosidad
Dios Padre bueno,
que sigues llamando y sembrando vida en el corazón del mundo,
despierta también hoy jóvenes valientes y generosas
que quieran seguir a Jesús con alegría y libertad.
Haz nacer en muchos corazones
el deseo de una vida entregada, fraterna y llena de sentido;
una vida que cuide, acompañe, lleve paz y alegría
allí donde más se necesita esperanza.
Alienta y fortalece vocaciones con corazón sencillo,
capaces de escuchar tu voz en medio del ruido,
de caminar con otros, de amar sin medida
y de servir con audacia en las periferias del mundo.
Que, como Antoñita, sepamos vivir con el corazón disponible, confiando plenamente en Dios y poniendo nuestra vida al servicio de los demás.



