Comienza un nuevo curso en España y, con él, la Fundación Educativa Jesuitinas (FEJ) presenta el lema que acompañará a toda la comunidad educativa: «Más hermanas, más hermanos». Como Familia Madre Cándida, nos hacemos eco de esta propuesta porque nos habla de algo que va mucho más allá del calendario escolar: una forma de vivir.
Un nuevo objetivo para tres cursos
Este lema inaugura un nuevo itinerario educativo para los cursos 2026-2029, con el objetivo de «descubrir que ser más humanas y humanos significa, hoy más que nunca, vivir desde la fraternidad: reconociendo lo que nos une, transformando las relaciones y dejando una huella de esperanza en el mundo». La frase que lo resume es «Más humanos que nunca», y cada curso se concreta en un lema distinto.
Llega después del itinerario anterior cuyos lemas fueron: Camina con sentido, Contigo soy y Abiertos al mundo, y que fue llevando del cuidado personal al de las relaciones y al cuidado de todo lo creado.
De la filiación a la fraternidad
El lema de este curso, anclado en el verbo descubrir(nos), es una invitación a encarnar el núcleo de nuestro carisma: la filiación que nos lleva a la fraternidad. En un mundo fragmentado, que a menudo separa y deshumaniza, la fraternidad nos pide mirar más allá de las etiquetas y reconocer que lo que nos une es el amor de Dios y la dignidad de cada persona.
Los colegios lo concretan en tres descubrimientos:
- Descubrir la propia identidad bajo la mirada amorosa de Dios, desde la interioridad, el silencio y el autoconocimiento.
- Descubrir al otro sin etiquetas, en aulas inclusivas donde la diversidad se valora como riqueza.
- Descubrir la fuerza de lo que nos une, a través del aprendizaje colaborativo, el diálogo y una cultura de paz.
En sintonía con la Determinación
Este lema resuena de modo especial con el camino que está recorriendo toda la Congregación. La XIX Congregación General nos invita a ir a la raíz de nuestra vocación: ser hijas. Y quien se sabe hija, hijo, amado por un mismo Padre, descubre inevitablemente que tiene hermanos.
Es el camino de la Madre Cándida: saberse profundamente amada por Dios le dio la audacia de mirar al mundo entero como su familia y de «manifestar la bondad de Dios que a todos hace hermanos». La filiación no se queda en el corazón; se hace fraternidad y se hace educación.
Por eso este lema y la Determinación caminan juntos: mientras las comunidades de Hijas de Jesús profundizamos en lo que significa ser hijas (con el itinerario En camino hacia la raíz de nuestra vocación: ser Hijas), los colegios invitan a niños, jóvenes, docentes, personal y familias a vivirse como hermanos. Es la misma raíz, que da fruto en la misión compartida.
Una invitación para toda la Familia Madre Cándida
Aunque el curso escolar no empiece a la vez en todas partes, este lema nos interpela en cualquier lugar del mundo en que nos encontramos: en una comunidad, una obra, una parroquia, un grupo de jóvenes o una casa de formación. Nos anima a preguntarnos a quién nos toca descubrir como hermana o hermano, qué etiquetas nos impiden verle y qué nos une más de lo que creemos.
En la web de la Fundación Educativa Jesuitinas y en el sitio del lema 26-27 están disponibles la fundamentación, el cartel y la playlist del curso.
Que «Más hermanas, más hermanos» no sea solo un lema para un curso, sino una manera de estar en el mundo: reconociéndonos hijas e hijos de un mismo Padre, hermanas y hermanos de todas las personas.



