Tejer redes de cuidado desde la filiación y el compromiso
con la creación y con los hermanos
«Desde la conciencia de nuestra filiación, nos sentimos llamadas a participar activamente en diversas redes de cuidado. Reconocemos la interdependencia y la necesidad de colaborar con otros. Queremos unirnos a quienes trabajan por los más desfavorecidos y por todos aquellos que se ven obligados a la movilidad de sus lugares de origen: migrantes, refugiados, desplazados. Su situación nos interpela y nos impulsa a buscar formas concretas de solidaridad y apoyo. Es fundamental descubrir las redes ya existentes en nuestros entornos cercanos y discernir nuestras posibilidades reales de participación. En todo ello, emergen como prioridad ineludible el cuidado de la casa común y una espiritualidad del cuidado. A ello nos inspiran las encíclicas “Laudato si” y “Fratelli tutti”, incorporándonos a una dinámica constante de conversión personal, comunitaria e institucional.«
(Determinación CGXIX – N.22)

