Seguimos recorriendo el mundo de la mano de las obras educativas que educan al modo de la madre Cándida, mostrando cómo el Pacto Educativo Global toma forma concreta en cada comunidad educativa. Después de conocer el encuentro con los agricultores del Sacred Heart School-Cebu en Filipinas y la apuesta por la ecología integral del Proyecto Esperançar en Brasil, hoy cruzamos el Atlántico hasta Salamanca, España, donde el Colegio Mayor Montellano celebra un aniversario doble cargado de historia y de futuro.
Fiel al carisma de las Hijas de Jesús (Jesuitinas) y con la vista puesta en el Pacto Educativo Global, Montellano sigue tejiendo generaciones de mujeres preparadas para transformar el mundo, convirtiendo su historia en un legado vivo que continúa proyectándose hacia el futuro.
50 años de colegio Mayor, 150 años de legado educativo
El curso 2026-2027 será especialmente significativo para el Colegio Mayor Montellano, que conmemora dos importantes aniversarios vinculados a la historia de la Congregación y de este emblemático edificio del siglo XV, situado en el corazón de Salamanca.
En 1976, tras un profundo proceso de reconstrucción y adaptación del antiguo palacio como residencia universitaria, el edificio obtuvo la adscripción a la Universidad de Salamanca y abrió sus puertas como Colegio Mayor. Se cumplen así 50 años de una institución que ha acompañado la formación integral de cientos de universitarias. A esta celebración, se suma otro hito: los 150 años desde que, en 1877, el Palacio de Montellano fue cedido a Santa Cándida María de Jesús, haciendo posible la expansión de su proyecto educativo y su sueño de ofrecer una educación de calidad a niñas y jóvenes de todas las clases sociales.
Dos fechas que hablan de una misma historia, que comenzó hace 150 años y que continúa hoy, trabajando para que sean muchos más años dando vida a este proyecto.
Un proyecto educativo en sintonía con el Pacto Educativo global
Durante cinco décadas, el Colegio Mayor Montellano ha sido mucho más que un alojamiento para universitarias: un espacio de crecimiento personal, formación integral y construcción de un proyecto de vida, inspirado en el legado educativo de santa Cándida María de Jesús y en su carisma que han hecho vida las Hijas de Jesús.
Montellano apuesta por una educación que sitúa a la persona en el centro, ofreciendo un acompañamiento cercano y personalizado que ayuda a cada colegiala a desarrollar sus capacidades y descubrir su vocación. Una educación que entiende la acogida como el primer paso para construir comunidad y que hace del Colegio Mayor un hogar donde convivir, compartir y sentirse familia.
Educar a la mujer para transformar la sociedad
Entre los compromisos del Pacto Educativo Global, Montellano vive de una manera muy especial la promoción y participación de la mujer, este compromiso forma parte de su propia razón de ser. Desde que comenzara este proyecto, son muchas las mujeres que han encontrado aquí un entorno donde crecer académica, humana y espiritualmente.
Este compromiso se concreta en el proyecto educativo del Colegio Mayor, que, a través de la convivencia, el acompañamiento personal, la formación, la pastoral, el voluntariado y las actividades culturales, deportivas y sociales, ofrece una educación integral, humana y cristiana. Un proyecto que busca formar mujeres comprometidas, capaces de poner sus conocimientos y talentos al servicio de los demás, siguiendo el estilo educativo de Santa Cándida María de Jesús.
Rosa Nieto. Directora del CMU Montellano
Un legado que sigue construyendo futuro
Montellano nos recuerda que educar a la mujer no es solo un principio, sino una práctica sostenida durante 150 años, y una forma muy concreta de vivir el compromiso N° 3 del Pacto Educativo Global: «Fomentar la plena participación de las niñas y de las jóvenes en la educación.»
De Cebú a Brasil y ahora a Salamanca, cada obra educativa aporta su propio acento a esta misma raíz: educar desde el carisma de santa Cándida para formar personas capaces de transformar el mundo. Seguiremos recorriendo esta constelación de presencias educativas, porque cada una tiene una historia que contar y un futuro que seguir construyendo.





