Cada 9 de agosto, las Hijas de Jesús nos reunimos en torno a la memoria de nuestra fundadora, Santa Cándida María de Jesús, para celebrar el don de su vida y el legado que nos dejó. Con motivo de esta celebración, la Superiora General, Graciela Francovig, FI, ha dirigido una felicitación a todas las Hijas de Jesús, que hacemos extensiva con gozo a toda la familia de Madre Cándida.
Palabras de la Superiora General
Queridas Hijas de Jesús:
En este 9 de agosto, nos unimos como un solo cuerpo en la fe para celebrar con inmensa alegría y gratitud la fiesta de nuestra querida fundadora, Santa Cándida María de Jesús.
Al contemplar su paso a la casa del Padre, nos sobrecoge el legado de paz, serenidad y confianza que nos dejó en sus últimos momentos. Su partida no fue una despedida vacía, sino el testimonio final de una vida cimentada en la fe y en una confianza plena e inquebrantable en Dios, su Padre. Santa Cándida nos enseñó a recorrer cada tramo del camino con la certeza de que «Dios lo quiere» y que su Providencia jamás nos abandona, velando por nosotras con ternura de Padre.
En su vida tuvo una confianza absoluta en Dios y al partir de este mundo, depositó su confianza en la congregación, nos confió el cuidado de su obra y nos hizo responsables de continuar la misión recibida. Ella estaba convencida de que el futuro del Instituto no dependía de nuestras propias fuerzas, sino de la fidelidad al don recibido, de la entrega incondicional al Señor y del amor fraterno entre nosotras. Nos dejó la certeza de que la obra es de Dios y de que, si caminamos unidas a Él, la Congregación seguirá siendo cauce de vida y cuidado para el mundo.
Que este día de fiesta renueve en cada una de nosotras, y en todas las comunidades de la congregación ese mismo espíritu filial: una fe audaz que descansa en las manos del Padre y una entrega cotidiana y confiada que hará crecer a la Congregación en su buen ser.
Un camino hacia la raíz de nuestra vocación: ser hijas
La fiesta de este año llega, además, con una alegría particular. La CG XIX expresa en su número 7: «En la experiencia espiritual de la Madre Cándida, que ha llegado hasta nosotras a través de la tradición oral y escrita, reconocemos el nombre de Hijas de Jesús como un verdadero acontecimiento de revelación. Este nombre no es sólo una denominación, sino una profunda iluminación que marcó su vida y que continúa inspirándonos hoy para seguir discerniendo cómo se nos revela el misterio de la filiación en nuestro tiempo.»
Como respuesta a esta invitación de la CG XIX, la Superiora General tiene hoy la alegría de anunciar que una comisión constituida para este fin ha concluido su tarea y presenta a la Congregación el documento En camino hacia la raíz de nuestra vocación: ser hijas.
En la reciente reunión de superioras Provinciales con el Gobierno general , la H. Pilar Linde presentó el proceso vivido por la comisión y el trabajo realizado, con estas palabras: «Es un camino que recorreremos cada una, pero no en solitario; camino en el que cada una de nosotras tiene una especial responsabilidad de ayudar a las demás. Un camino hacia la raíz a la que me acerco, abrazo con amor, agradecimiento y veneración. En esta raíz de nuestra vocación está el ser HIJAS. Desde esta raíz somos, sentimos y queremos crecer como hermanas, entre nosotras y con quienes nos encontramos en nuestro diario vivir».
Oportunamente se dará a conocer el material y el proceso al que toda la Congregación está invitada a vivir. No se trata de acogerlo como un trabajo más, sino de una invitación a hacer experiencia de la experiencia de la Madre Cándida.
Un mismo camino, una misma confianza
La Superiora General y la comunidad de la Curia General vivieron este 9 de agosto con una Eucaristía presidida por el P. Claudio Paul sj, seguida de un almuerzo fraterno que prolongó la alegría del día.
Desde Roma hasta cada rincón donde cada comunidad e Hija de Jesús vive hoy su vocación, esta fiesta nos vuelve a poner en el mismo camino que recorrió Santa Cándida: el de la confianza sin condiciones en la Providencia de Dios. Que su ejemplo, y este nuevo camino que hoy comienza a compartirse, sigan siendo para toda la familia carismática fuente de aliento y de fidelidad.






