Desde el Equipo Internacional de Pastoral con Jóvenes comparten esta hermosa iniciativa que nos invita, en vísperas de Pentecostés a preparar el corazón, animarnos todos, jóvenes y mayores, Hijas de Jesús y lacios, a unirnos en la oración y en el espíritu de familia que nos reúne alrededor del mundo. Una propuesta sencilla, pero profundamente significativa, a la que todos podemos sumarnos para seguir encendiendo y compartiendo juntos, el fuego del Espíritu.
Este es su mensaje:
Una misma llama, un solo Espíritu
Queridos Jóvenes FI:
A los 50 días de la Pascua, la Iglesia celebra la fiesta de Pentecostés. Jesús se fue al Padre, pero no nos dejó solos. Nos prometió que enviaría su Espíritu que nos consuela, nos defiende, nos guía, nos da fuerza y sabiduría para misión.
Ese mismo Espíritu sigue llamando a discípulos/as que anuncien la Buena Noticia de Jesús para que continúe propagándose por toda la tierra. “vayan y hagan más discípulos míos en todos los pueblos. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”
La Madre Cándida también fue elegida; y los Jóvenes FI, inspirados por su modo de amar y servir a Jesús, dispersos por el mundo, son igualmente portadores de su presencia en cada gesto, palabra y decisión, siendo luz en medio de la oscuridad y
ofreciendo esperanza, especialmente a tantos otros jóvenes que no la tienen.
Unidos en la oración y en la misión
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Aparecieron entonces unas lenguas como
de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”. Hch 2, 1-4
En estos días,, mientras nos preparamos para la gran fiesta del Espíritu, desde el Equipo Internacional de Pastoral con Jóvenes, queremos invitarles a algo muy sencillo y muy nuestro: orar unos por otros y compartir en las redes de Jóvenes FI de sus países la foto que expresa esa misma llama del Espíritu que nos une y nos recuerda por quién nos toca rezar, añadiendo una breve oración.
La “red de oración internacional” va así: Bolivia reza por China; China por Tailandia; Tailandia reza por Colombia; Colombia por Japón; Japón reza por Italia; Italia por Mozambique; Mozambique reza por España, España por Filipinas; Filipinas reza por Argentina; Argentina por Vietnam; Vietnam reza por Brasil; Brasil por Bangladesh; Bangladesh reza por Cuba; Cuba por Indonesia; Indonesia reza por R. Dominicana; R. Dominicana por Taiwan; y Taiwán reza por Bolivia.
Pequeños gestos muestran el deseo de encender el mundo con el fuego del Espíritu. Ese fuego que han ido recibiendo en el camino, unidos por el carisma de la Madre Cándida. Que otros jóvenes sepan que, más allá de la lengua, la cultura o la distancia, seguimos conectados… y que oramos unos por otros. Y soñamos juntos en llegar “al fin del mundo en busca de almas”
Que esta semana nos encuentre abiertos, disponibles y unidos, para ser juntos una misma llama en el mundo.
Queremos que otros jóvenes sepan que, sin importar la lengua, la cultura o la distancia, oramos unos por otros.
Una llama que se comparte
Pentecostés nos recuerda que el Espíritu sigue actuando hoy, reuniéndonos en la diversidad y enviándonos a ser presencia de esperanza allí donde estamos. Que esta iniciativa nos ayude a fortalecer los lazos entre los Jóvenes FI de todo el mundo y a renovar juntos el deseo de vivir con alegría la misión recibida, dejando que el fuego del Espíritu siga encendiendo nuestros corazones y nuestras comunidades.
Equipo Internacional de Pastoral con Jóvenes



