“Llevando siempre por Estrella de nuestros caminos a María Inmaculada”.
Como familia Madre Cándida, queremos compartir con alegría esta Novena de la Inmaculada, para que, durante nueve días dispongamos el corazón para la fiesta de la Inmaculada, y bajo el amparo y la protección de la Virgen, podamos adentrarnos con esperanza en este proceso continuo de conversión filial al que somos invitados.
Esta Novena de la Inmaculada, que iniciamos en la víspera del primer domingo de Adviento, en este Año Jubilar de la Esperanza, que ya recorre sus últimas etapas, deseamos que sea un recurso que nos ayude a detenernos, orar y reencontrarnos con el corazón de nuestra fe. Como Hijas de Jesús, y haciéndolo extensivo a toda la familia carismática, seguimos transitando este momento congregacional que nos llama a apropiarnos, de manera más espiritual y cordial, de la Determinación de la CG XIX: Deseo se llame de las Hijas de Jesús.
En medio del contexto complejo que vive nuestro mundo —con realidades diversas en países y regiones donde estamos presentes— sentimos aún más la necesidad de volver a la fuente, de pedir a Dios y a María un corazón abierto, confiado, capaz de reconocer la gracia que siempre nos precede.
Que María Inmaculada, Estrella de nuestros caminos, nos ponga con su hijo, para seguir disponiendo nuestra vida a ser renovada por el don de la filiación, ese rasgo carismático central que el Espíritu regaló a Santa Cándida y que hoy también se nos ofrece a quienes formamos parte de su familia.
Descárgala, reza y comparte.
Te invitamos a:
- Descargar la novena.
- Compartirla en tus comunidades, grupos y redes.
- Rezar con ella, personalmente o en grupo durante estos días que nos preparan a la fiesta de la Inmaculada
Que este tiempo nos encuentre unidos en la oración, la esperanza y la alegría de sabernos hijos e hijas muy amados.
María Inmaculada, Estrella de nuestro camino, acompáñanos.



