«Amamos porque Él nos amó primero.» 1 juan 4:19.
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Somos mujeres consagradas que compartimos una forma filial y fraterna de ser, estar y hacer en nuestra vida. Que deseamos amar con el amor incondicional de Dios. Que formamos parte de la Familia Madre Cándida. Con Jesús siempre en el centro.
Vengas de donde vengas, seas como seas… te acogemos.
Aquí puedes conocernos un poco mejor
Madre Cándida
Ama a su familia, habla con cariño de sus padres, hermanas y abuelos; ama su tierra, los montes de altas y verdes cumbres de Andoain, su pueblo natal, sus ríos de aguas frescas y limpias, las flores silvestres que crecen en sus orillas.
Se siente profundamente amada por Jesús, Dios hecho hombre, al que vive como Padre, cuyo Espíritu desea. Sensible a todo lo que acontece, quiere ser sólo para Dios, hacer en todo su voluntad. Cada paso que da, cada decisión que toma hasta los 24 años de edad (momento en que escucha claramente la llamada a fundar la Congregación) está movida por este deseo: «Hacer lo que Dios quiera y sólo lo que Dios quiera».
Rosmery Wang
Amo la vida.
Heloisa María Martins
Amo admirar la creación de Dios.
Lucía Mogro
Amo a los niños y jóvenes que aman la Madre Tierra.
Thelma Barbarona Almedilla
Amo la creación de Dios. Está llena de vida. Un reflejo de Su aliento que me da energía, significado, asombro y maravilla. Proporciona el alimento y la alegría que nos sostiene diariamente y la vida de los demás también. Siempre simboliza el sueño y la obra de un Padre amoroso. Es un regalo que se nos da gratuitamente a cada uno de nosotros, incluso antes de nacer. Vamos, ¡amémoslo plenamente!
Magda Zhang Xiao
Amo profundamente nuestra congregación
Petra Wu Wen Jing
Amo la vida como encuentro con los hermanos.
Teresa Tian Chunjie
Amo porque me hace más feliz, más libre.
Joji Silorio Zubiri
Amo ver a Dios más claramente, amarlo más entrañablemente.
Beatriz Neff Atance
Amo soñar con otros y juntos.
María Teresa Pinto
Amo la bondad, lo que de bueno hay en cada persona, me emociono cuando se manifiesta. Amo el auténtico respeto a cada ser humano, considerarlo en sus circunstancias y que se sienta pleno; por eso me duele tanto dolor en el mundo. Amo las “sacudidas de luz” tras etapas o experiencias duras, que te ayudan a ver que nada es en vano. Me parece pretencioso decir que amo a Jesús, que nos dice con su vida cómo es el Padre-Dios con buenos y malos, su gratuidad, su evangelio; a lo mejor es que me siento amada por Él.
Margie Cheng
Mi experiencia del amor se da a través de mi vida.
Cecilia Cao
Amo disfrutar de la luna.
Rommy Sandra Villaroel Vargas
Amo ofrecer todo lo que soy y tengo, atender, escuchar, conversar y anunciar a Jesús desde lo sencillo y cercano.
María del Mar Domínguez López
Amo la Vida que brota en mí y en cada persona.
Silbestra Maria Barbosa
Amo la vida, el amor y la amistad.
Graciela Francovig
Amo la vida, y a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, fuente de vida y dador de vida. Amo lo bueno, lo sencillo, lo humilde, lo pobre que se expresa en cada persona con la que me relaciono. Amo la vida cotidiana, la que “no hace ruido”, pero que nos hace bien; la naturaleza con sus colores y sonidos y, a la vez, su enorme silencio. Amo las personas, mi familia, mis hermanos, la Congregación de las Hijas de Jesús de la que soy parte y en ella, a cada Hija de Jesús, mis hermanas. Amo la amistad y los buenos amigos y amigas que la vida me ha regalado. Amo mi vocación, porque siento que en ella Dios me permite ser yo misma, desde lo más profundo de mi ser…
María Dolores Fernández Lezcano
¡Amo la vida! Cada uno de nosotros es una historia amada por Dios.
María Rosa Espinosa Calvo
Amo la VIDA, lo sencillo que la acompaña, la adorna y la embellece.
Caterina Ciriello
Amo a ÉL. De este amor surge todo lo demás.





