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Cultivando la compasión: los estudiantes del Sacred Heart School se comprometen con el Pacto Educativo Global

Jul 16, 2026 | Destacado, Educación, Filipinas, Gobierno general, Índico-Pacífico

Seguimos recorriendo el mundo de la mano de los colegios que educan al modo de la madre Cándida para mostrar cómo el Pacto Educativo Global toma forma concreta en cada comunidad educativa. Después de conocer la experiencia del Colegio Reina de la Paz en Colombia con la educación emocional, hoy viajamos hasta Filipinas. Desde Cebú, Rosalie A. Idulsa nos cuenta cómo los estudiantes del Sacred Heart School-Hijas de Jesús han salido al encuentro de los más vulnerables para aprender con ellos y de ellos.

Un aula sin muros: el encuentro con los agricultores

Los alumnos de noveno y décimo grado del Colegio Sacred Heart School-Hijas de Jesús (Cebu City, Filipinas) han participado recientemente en una transformadora actividad interdisciplinaria social denominada: Interacción con los agricultores.

Esta iniciativa pretendía reducir la distancia entre el aprendizaje en el aula y la realidad social, animando a los estudiantes a escuchar «el clamor de los pobres y el clamor de la tierra» mediante un encuentro directo con una comunidad agrícola marginada en dos remotos barangays montañosos de la ciudad de Cebú: Maomawan y Sudlon.

Escuchar para comprender: la dignidad del trabajo agrícola

El impacto de este encuentro en los alumnos ha sido inmediato y profundo. A través del diálogo, muchos compartieron hondas reflexiones sobre la dignidad del trabajo y el enorme desgaste físico y emocional que implica la labor agrícola. Reconocieron que los agricultores son el auténtico pilar de la comunidad, desempeñando un papel esencial para garantizar la seguridad alimentaria de todos.

Los alumnos se sentaron con los agricultores locales para realizar entrevistas en profundidad, lo que permitió a los jóvenes conocer de primera mano las realidades cotidianas, los desafíos y las aspiraciones de quienes trabajan la tierra.

Esta interacción abrió sus ojos a la urgente necesidad de justicia social, al identificar las dificultades sistémicas y vulnerabilidades económicas que estas familias enfrentan día a día.

Semillas de empatía y reciprocidad espiritual

Estos alumnos no se limitaron a visitar una granja, sino que también sembraron semillas de empatía y futura incidencia social. Como gesto de gratitud y hospitalidad, los agricultores ofrecieron a los estudiantes signos de su trabajo y fe: verduras frescas, flores, rosarios y estampas de la Divina Misericordia. Sin duda, el día estuvo lleno de momentos conmovedores de reciprocidad y conexión espiritual que unieron a la comunidad y a los jóvenes en espíritu.

La jornada se vio enriquecida por la visita del párroco, P. Temothy, quien ofreció palabras de aliento y expresó su sincero agradecimiento a los estudiantes. Subrayó la importancia espiritual y comunitaria de que los jóvenes salgan de su zona de confort para servir y aprender de quienes viven en los márgenes de la sociedad. La actividad, impulsada por las áreas de Inglés y Ciencias Sociales, se caracterizó por una participación activa que fue mucho más allá de la simple observación.

De la experiencia a la acción: propuestas para transformar

Como fruto de la experiencia y la posterior reflexión, los alumnos elaborarán propuestas de acción basadas en investigación para responder a los desafíos identificados. Este ejercicio integra formación académica, sensibilidad social y compromiso con la sostenibilidad, pilares del Pacto Educativo Global.

Esta actividad ha convertido un concepto global en una vivencia concreta: educar para la compasión, la justicia y el bien común. Al priorizar a la persona y reconocer la dignidad de los más vulnerables, la comunidad educativa reafirma su misión de formar jóvenes capaces de transformar la sociedad desde la empatía y el servicio.

Rosalie A. Idulsa — Cebú, Filipinas (original en inglés)

Continuamos el camino juntos 

Filipinas nos enseña hoy que el Pacto Educativo Global no se firma solo con palabras: se vive saliendo al encuentro del otro, escuchando, compartiendo y dejándose transformar. 

Esta experiencia es una invitación a seguir profundizando en el compromiso N° 5 del Pacto Educativo Global, que expresa: “Abrirse a la acogida: Educar y educarnos en la acogida, abriéndonos a los más vulnerables  y marginados”

Esta es la educación que, desde el espíritu del Día Mundial de la Educación Católica, seguimos impulsando en la red de colegios que educan al modo de la madre Cándida. Continuaremos publicando más experiencias de esta serie, porque cada colegio tiene una historia que contar y un mundo que transformar.

Hijas de Jesús
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