Este 1 de mayo celebramos con alegría el primer aniversario de la elección de la Superiora General, nuestra hermana Graciela Francovig. Dos días después, el 3 de mayo, fueron elegidas sus consejeras, Emelinda Falsis, Rosa M. Espinosa, Iris Altagracia González y Magda, que ya todos conocemos, constituyendo así el Gobierno General de las Hijas de Jesús para el sexenio 2025–2031.
Encontrarnos en este primer aniversario del gobierno general nos regala un un buen momento para detenernos, mirar el camino recorrido y, sobre todo, agradecer la disponibilidad generosa y el «sí» de estas hermanas que han asumido la misión de guiar y animar nuestro cuerpo congregacional.
Un tiempo de siembra y organización interna
Para un Gobierno General, el primer año suele ser una etapa de «aterrizaje» y estructuración. Aunque el deseo de encontrarse con las diferentes realidades locales es grande, este tiempo ha estado marcado por una intensa labor desde Roma. Debido a los trámites de residencia, las consejeras han vivido este periodo como una oportunidad providencial para profundizar en los asuntos que marcarán la planificación de los próximos años.
Este ha sido un tiempo de una actividad fecunda y silenciosa. Entre las tareas que han ocupado su día a día, destacan:
● Acompañamiento y discernimiento: El tratamiento ordinario de los asuntos de las provincias y el acompañamiento a cada lugar en la acogida espiritual de la Determinación del CG XIX.
● Formación y estudio profundo: La reflexión sobre temas urgentes en la vida de la Iglesia, especialmente en lo que respecta a la cultura del cuidado. Este estudio busca no solo la teoría, sino la creación de un Código Ético que nos ayude a vivir con mayor coherencia nuestro carisma.
● Impulso de equipos internacionales: El trabajo conjunto con los equipos de Formación, Pastoral Juvenil y Vocacional, y las comisiones encargadas de profundizar en el sentido de nuestra filiación y redes de cuidado y periferias.
Cada reunión de consejo, cada estudio de las Constituciones y cada decisión administrativa es, en el fondo, un acto de servicio para que la misión de la Madre Cándida siga viva y actualizada en cada rincón donde estamos presentes.
Una misión compartida en red
La vida cotidiana del Gobierno General es también una vida de comunión con la Iglesia universal. Su participación en la UISG (Unión Internacional de Superioras Generales), en especial desde la vicepresidencia llevada por nuestra superiora general, Graciela Francovig, nos recuerda que somos parte de una gran red que hace el bien en el mundo entero, muchas veces «sin hacer ruido», pero con una entrega total.
Una invitación a la Familia Madre Cándida
Al cumplir este primer año, queremos invitar a toda la Familia Madre Cándida a unirse en oración por ellas.
● Agradezcamos su vida y su vocación de servicio.
● Pidamos sabiduría y discreción para sus discernimientos y fortaleza para los desafíos administrativos y espirituales que enfrentan.
● Caminemos juntos, sabiendo que su labor de animación nos fortalece a todos como cuerpo.
Que María, siga inspirando su entrega y que la alegría del servicio sea su mayor recompensa.
¡Gracias, hermanas, por este primer año de gobierno general, en clave de guía, servicio y entrega !



