Amo la vida y las experiencias vividas que me han ayudado a ser lo que soy hoy, como persona y como Hija de Jesús.
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Somos mujeres consagradas que compartimos una forma filial y fraterna de ser, estar y hacer en nuestra vida. Que deseamos amar con el amor incondicional de Dios. Que formamos parte de la Familia Madre Cándida. Con Jesús siempre en el centro.
Vengas de donde vengas, seas como seas… te acogemos.
Aquí puedes conocernos un poco mejor
Madre Cándida
Ama a su familia, habla con cariño de sus padres, hermanas y abuelos; ama su tierra, los montes de altas y verdes cumbres de Andoain, su pueblo natal, sus ríos de aguas frescas y limpias, las flores silvestres que crecen en sus orillas.
Se siente profundamente amada por Jesús, Dios hecho hombre, al que vive como Padre, cuyo Espíritu desea. Sensible a todo lo que acontece, quiere ser sólo para Dios, hacer en todo su voluntad. Cada paso que da, cada decisión que toma hasta los 24 años de edad (momento en que escucha claramente la llamada a fundar la Congregación) está movida por este deseo: «Hacer lo que Dios quiera y sólo lo que Dios quiera».
María Leoly Quitorio Maquiling
Amo estar con la gente, escuchar sus historias de vida y tratar de guiarles.
María del Mar Domínguez López
Amo la Vida que brota en mí y en cada persona.
Beatriz Neff Atance
Amo soñar con otros y juntos.
Graciela Francovig
Amo la vida, y a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, fuente de vida y dador de vida. Amo lo bueno, lo sencillo, lo humilde, lo pobre que se expresa en cada persona con la que me relaciono. Amo la vida cotidiana, la que “no hace ruido”, pero que nos hace bien; la naturaleza con sus colores y sonidos y, a la vez, su enorme silencio. Amo las personas, mi familia, mis hermanos, la Congregación de las Hijas de Jesús de la que soy parte y en ella, a cada Hija de Jesús, mis hermanas. Amo la amistad y los buenos amigos y amigas que la vida me ha regalado. Amo mi vocación, porque siento que en ella Dios me permite ser yo misma, desde lo más profundo de mi ser…
Cecilia Cao
Amo disfrutar de la luna.
María Dolores Fernández Lezcano
¡Amo la vida! Cada uno de nosotros es una historia amada por Dios.
Altagracia González Ventura (Iris)
Amo descubrir los lazos invisibles que nos unen con otros seres humanos, por distintos que seamos.
Joji Silorio Zubiri
Amo ver a Dios más claramente, amarlo más entrañablemente.
Caterina Ciriello
Amo a ÉL. De este amor surge todo lo demás.
Gisélia María de Sousa
Amo gratuitamente a aquel que me amó primero, que me hizo existir por amor a la vida.
Mary Wang Pengzhe
Amo a los jóvenes.
Victoria Lim Felicitas
Amo estar y contemplar la naturaleza, sentarme en la playa viendo el amanecer o el atardecer.
Sônia Regina Rosa
Yo amo la vida, y amo vivirla desde el seguimiento apasionado por Jesús, buscando cada día aprender de Él a hacer la voluntad del Padre, a amar y servir con alegría a todos mis hermanos y hermanas, desde mi vocación de Hija de Jesús.
Pilar de la Puerta
Amo África y, de manera particular, Mozambique
Magda Zhang Xiao
Amo profundamente nuestra congregación
Melba Neris
Amo la vida natural, las plantas, las flores, los frutos, las hierbas medicinales.
Thelma Barbarona Almedilla
Amo la creación de Dios. Está llena de vida. Un reflejo de Su aliento que me da energía, significado, asombro y maravilla. Proporciona el alimento y la alegría que nos sostiene diariamente y la vida de los demás también. Siempre simboliza el sueño y la obra de un Padre amoroso. Es un regalo que se nos da gratuitamente a cada uno de nosotros, incluso antes de nacer. Vamos, ¡amémoslo plenamente!
Heloisa María Martins
Amo admirar la creación de Dios.
Rosmery Wang
Amo la vida.





