Amo la vida como encuentro con los hermanos.
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Somos mujeres consagradas que compartimos una forma filial y fraterna de ser, estar y hacer en nuestra vida. Que deseamos amar con el amor incondicional de Dios. Que formamos parte de la Familia Madre Cándida. Con Jesús siempre en el centro.
Vengas de donde vengas, seas como seas… te acogemos.
Aquí puedes conocernos un poco mejor
Madre Cándida
Ama a su familia, habla con cariño de sus padres, hermanas y abuelos; ama su tierra, los montes de altas y verdes cumbres de Andoain, su pueblo natal, sus ríos de aguas frescas y limpias, las flores silvestres que crecen en sus orillas.
Se siente profundamente amada por Jesús, Dios hecho hombre, al que vive como Padre, cuyo Espíritu desea. Sensible a todo lo que acontece, quiere ser sólo para Dios, hacer en todo su voluntad. Cada paso que da, cada decisión que toma hasta los 24 años de edad (momento en que escucha claramente la llamada a fundar la Congregación) está movida por este deseo: «Hacer lo que Dios quiera y sólo lo que Dios quiera».
Jocelyn Salomo
Amo las sorpresas y las «bromas» del Señor; su presencia insondable en todo y en todos.
Victoria Lim Felicitas
Amo estar y contemplar la naturaleza, sentarme en la playa viendo el amanecer o el atardecer.
Joji Silorio Zubiri
Amo ver a Dios más claramente, amarlo más entrañablemente.
Rommy Sandra Villaroel Vargas
Amo ofrecer todo lo que soy y tengo, atender, escuchar, conversar y anunciar a Jesús desde lo sencillo y cercano.
Teresa García Román
Amo la vida, en sus múltiples facetas, recibida del Señor hasta este momento.
Madre Cándida
Juana Josefa, Juanitatxo, amaba a su familia, hablaba con cariño de sus padres, hermanas y abuelos; amaba su tierra, los montes de altas y verdes cumbres de Andoain, su pueblo natal, sus ríos de aguas frescas y limpias, las flores silvestres que crecen en sus orillas.
Margie Cheng
Mi experiencia del amor se da a través de mi vida.
Lucía Mogro
Amo a los niños y jóvenes que aman la Madre Tierra.
María Luisa Berzosa
Amo la vida, ser mujer y la amistad. Amo entrañablemente a mis dos familias y a mi ser educadora.
Jesusa Cao
Amo charlar con Dios como un amigo.
Graciela Francovig
Amo la vida, y a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, fuente de vida y dador de vida. Amo lo bueno, lo sencillo, lo humilde, lo pobre que se expresa en cada persona con la que me relaciono. Amo la vida cotidiana, la que “no hace ruido”, pero que nos hace bien; la naturaleza con sus colores y sonidos y, a la vez, su enorme silencio. Amo las personas, mi familia, mis hermanos, la Congregación de las Hijas de Jesús de la que soy parte y en ella, a cada Hija de Jesús, mis hermanas. Amo la amistad y los buenos amigos y amigas que la vida me ha regalado. Amo mi vocación, porque siento que en ella Dios me permite ser yo misma, desde lo más profundo de mi ser…
María del Mar Domínguez López
Amo la Vida que brota en mí y en cada persona.
Teresa Li
Amo a Jesús. En mi vida siento que Dios me ama sin medida. Como ese amor de Dios es tan importante en mi vida y me hace tan feliz, deseo que todas las personas puedan conocer y recibir ese amor. Poco a poco voy aprendiendo y ahora puedo decir que amo a Jesús.
Gisélia María de Sousa
Amo gratuitamente a aquel que me amó primero, que me hizo existir por amor a la vida.
Angenita Gallo Valkenburg
Amo al Dios de la vida que se encarnó para que tuviéramos vida en abundancia.
Melba Neris
Amo la vida natural, las plantas, las flores, los frutos, las hierbas medicinales.
Dayse Marianela Agretti
Amo la vida como don y tarea.
Rosmery Wang
Amo la vida.
Vicenta Guilarte – la humilde portera
Amaba hacer la voluntad de Dios en todas las cosas. Amaba con sencillez, humildad y sabiduría.





