Amo la vida natural, las plantas, las flores, los frutos, las hierbas medicinales.
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Somos mujeres consagradas que compartimos una forma filial y fraterna de ser, estar y hacer en nuestra vida. Que deseamos amar con el amor incondicional de Dios. Que formamos parte de la Familia Madre Cándida. Con Jesús siempre en el centro.
Vengas de donde vengas, seas como seas… te acogemos.
Aquí puedes conocernos un poco mejor
Madre Cándida
Ama a su familia, habla con cariño de sus padres, hermanas y abuelos; ama su tierra, los montes de altas y verdes cumbres de Andoain, su pueblo natal, sus ríos de aguas frescas y limpias, las flores silvestres que crecen en sus orillas.
Se siente profundamente amada por Jesús, Dios hecho hombre, al que vive como Padre, cuyo Espíritu desea. Sensible a todo lo que acontece, quiere ser sólo para Dios, hacer en todo su voluntad. Cada paso que da, cada decisión que toma hasta los 24 años de edad (momento en que escucha claramente la llamada a fundar la Congregación) está movida por este deseo: «Hacer lo que Dios quiera y sólo lo que Dios quiera».
Margie Cheng
Mi experiencia del amor se da a través de mi vida.
Pilar de la Puerta
Amo África y, de manera particular, Mozambique
Silbestra Maria Barbosa
Amo la vida, el amor y la amistad.
Rommy Sandra Villaroel Vargas
Amo ofrecer todo lo que soy y tengo, atender, escuchar, conversar y anunciar a Jesús desde lo sencillo y cercano.
Dayse Marianela Agretti
Amo la vida como don y tarea.
Magda Zhang Xiao
Amo profundamente nuestra congregación
Melba Neris
Amo la vida natural, las plantas, las flores, los frutos, las hierbas medicinales.
Mary Wang Pengzhe
Amo a los jóvenes.
Graciela Francovig
Amo la vida, y a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, fuente de vida y dador de vida. Amo lo bueno, lo sencillo, lo humilde, lo pobre que se expresa en cada persona con la que me relaciono. Amo la vida cotidiana, la que “no hace ruido”, pero que nos hace bien; la naturaleza con sus colores y sonidos y, a la vez, su enorme silencio. Amo las personas, mi familia, mis hermanos, la Congregación de las Hijas de Jesús de la que soy parte y en ella, a cada Hija de Jesús, mis hermanas. Amo la amistad y los buenos amigos y amigas que la vida me ha regalado. Amo mi vocación, porque siento que en ella Dios me permite ser yo misma, desde lo más profundo de mi ser…
Sônia Maria Soares da Rocha
Amo la vida con lo que ella me ofrece.
Lucía Mogro
Amo a los niños y jóvenes que aman la Madre Tierra.
Petra Wu Wen Jing
Amo la vida como encuentro con los hermanos.
Jocelyn Salomo
Amo las sorpresas y las "bromas" del Señor; su presencia insondable en todo y en todos.
Emelinda Falsis Correa
Amo y amaré siempre seguir, servir y reverenciar a nuestro Señor Jesús.
Heloisa María Martins
Amo admirar la creación de Dios.
Cecilia Solís
"Amamos porque Él nos amó primero." 1 juan 4:19.
Thelma Barbarona Almedilla
Amo la creación de Dios. Está llena de vida. Un reflejo de Su aliento que me da energía, significado, asombro y maravilla. Proporciona el alimento y la alegría que nos sostiene diariamente y la vida de los demás también. Siempre simboliza el sueño y la obra de un Padre amoroso. Es un regalo que se nos da gratuitamente a cada uno de nosotros, incluso antes de nacer. Vamos, ¡amémoslo plenamente!
María Rosa Espinosa Calvo
Amo la VIDA, lo sencillo que la acompaña, la adorna y la embellece.
María Dolores Fernández Lezcano
¡Amo la vida! Cada uno de nosotros es una historia amada por Dios.





